LA ADOPCIÓN DE ROBOTS INDUSTRIALES SE VE IMPULSADA POR UNOS PRECIOS MÁS ASEQUIBLES Y UNA PROGRAMACIÓN MÁS SENCILLA.

Aunque los robots industriales llevan mucho tiempo siendo una parte importante de la producción, mucha gente sigue pensando que son equipos caros y difíciles que plantean problemas de seguridad. Sin embargo, la implantación de robots industriales es cada vez más accesible gracias a unos precios más bajos y una programación más sencilla, lo que los hace más rápidos y fáciles de implantar y programar para las pequeñas y medianas empresas.

La democratización de la robótica es posible gracias a una combinación de factores tecnológicos y económicos, como la reducción de los costes de los componentes, el uso eficaz de la IA, el fuerte impulso de la industria a la normalización del software y los sistemas operativos de robótica, y un fuerte incentivo financiero hacia la industria 4.0 y la digitalización. El despliegue de robots se ha visto revolucionado por las soluciones  no-code o low-code, que permiten a las empresas automatizar sus procesos industriales con la ayuda de herramientas de programación visual de fácil uso. Los robots de colaboración son increíblemente flexibles, ligeros, económicos, fáciles de programar y lo suficientemente versátiles como para reutilizarse rápidamente en diversos trabajos industriales.

Empresas B2B de toda Europa compiten por resolver un reto concreto de la robótica: cómo hacer más fácil educar a un robot para que ejecute una tarea.

ReBeL es un cobot de bajo coste fabricado por la empresa alemana igus, centrada inicialmente en el movimiento de cables de plástico. Cuesta menos de 5000 euros y no requiere conocimientos de programación por parte del usuario.

Fuzzy Studio, una plataforma sin código para la programación de robots, ha sido desarrollada por la startup francesa Fuzzy Logic. Permite a los usuarios generar rutinas de automatización mediante una simulación en 3D de los robots en su entorno operativo.

The Wandelbots Teaching App, con sede en Dresde, ofrece una interfaz unificada para programar robots a través de un "lápiz", un dispositivo conectado que permite a un trabajador humano crear trayectorias y acciones que los brazos robóticos podrán replicar con precisión.

Las soluciones no-code o low-code, según ABB Robotics, se expandirán rápidamente en los próximos años. Con la ayuda de sus plataformas Wizard, se hace posible la programación visual, que simplifica el aprendizaje y permite la coexistencia de programadores experimentados y novatos. Los programadores expertos pueden diseñar sus bloques de código y entregarlos como un componente fácil de usar que cualquier otra persona puede utilizar para instalarlos.

Ya hay quien se plantea qué ocurrirá en el futuro en cuanto a inteligencia y capacidad de aprendizaje de los robots, aunque la tendencia actual sea hacia la simplificación del despliegue de la robótica.

Para dotar de inteligencia genérica a todo tipo de robots, Conscience Robotics está creando un sistema operativo universal llamado Conscience OS. Esto cuestiona la futura función de la mano de obra en un sector en el que la automatización está a punto de convertirse en una mercancía. No obstante, la escasez de mano de obra humana suficientemente formada es un factor importante para la democratización de los robots, según el estado actual del mercado.