¿Es mejor ser industrial o colaborativo? Todos queremos aprovechar al máximo nuestra producción, pero no es fácil decidir entre las dos opciones. Todo depende del entorno en el que opera la máquina, cómo los operadores deben interactuar con el robot y sus funciones principales. Las empresas que busque mejorar su productividad y economía deben tener claro que se quiere lograr al automatizar con robótica, en adelante, surgirá el papel y el tipo de robots que cubra las necesidades requeridas. Para ella un análisis de riesgos nos mostrará que requerimos en temas de seguridad.
Implementar una solución robótica, como robots industriales tradicionales, robots de brazo articulado o robots SCARA. Pueden moverse a gran velocidad y son los más adecuados para aplicaciones en las que el espacio de trabajo lo comparten únicamente los operadores humanos. Los guardas fronterizos de seguridad física o los sistemas que permiten el control automático de la velocidad cuando las personas se acercan a la zona de trabajo del robot son dos alternativas para integrarlos.
Cualquier límite físico entre humanos y robots bloquearía la aplicación si el objetivo principal de una aplicación de robot es ayudar a los humanos a realizar tareas como cargar o descargar un vehículo. La evaluación de riesgos destaca la importancia de desarrollar medidas de seguridad adecuadas, lo cual está respaldado por la norma ISO/TS 15066:2016.
Las paradas monitoreadas con clasificación de seguridad, el control de velocidad y separación, el guiado manual y la limitación de potencia y fuerza son ejemplos de aplicaciones colaborativas enumeradas en los estándares.
Entre los dos tipos de robots comienza a aparecer en un punto clave. Los robots industriales ahora pueden cumplir muchos de los estándares necesarios en una aplicación colaborativa, gracias a las alternativas de mayor seguridad ahora accesibles.
Los robots colaborativos, o 'cobots', están diseñados para operar junto con humanos y pueden ser una alternativa segura. Sin embargo, hay algunos calificativos aparentes.
Según ISO/TS 15066:2016, el término "colaborativo" se refiere a sistemas o aplicaciones en los que los robots operados automáticamente trabajan junto con las personas. Esto significa que, como cualquier otro tipo de robot, los robots colaborativos deben evaluarse en función del riesgo.
Por ejemplo, si se requiere que el robot trabaje junto con humanos como parte del proceso de ensamblaje para pasar objetos a los operadores, la evaluación de riesgos aprobaría el despliegue de cobots. Para mantener seguros a los operadores humanos, los robots tendrían que estar rodeados por guardias perimetrales de seguridad física.
Debido a su capacidad para funcionar a altas velocidades en condiciones de trabajo típicas, los robots industriales convencionales pueden ser adecuados para esta aplicación. En otros casos, los humanos pueden necesitar ingresar al lugar de trabajo de un robot solo ocasionalmente para interactuar con el programa, o puede haber un área limitada de interacción. Los robots industriales estándar que funcionan junto con medidas de seguridad como protectores físicos, cortinas de luz de seguridad y escáneres serían el enfoque más efectivo para hacer que tales aplicaciones sean rápidas, seguras y confiables.
La distinción entre aplicaciones robóticas industriales y colaborativas se difumina a medida que avanza la tecnología. Un sistema robótico debe ser capaz de adaptarse a las necesidades de una determinada aplicación y al mismo tiempo cumplir con los requisitos del usuario. No se trata de cuál es el mejor; se trata de cuál es el mejor para el trabajo. La incorporación de robots colaborativos ha ampliado la gama de aplicaciones para las que actualmente se puede emplear la robótica.